martes, 7 de enero de 2014

EL TRABAJO COMO ELEMENTO NORMALIZADOR

 Lantegi Batuak
Hace casi medio siglo era impensable que una persona con discapacidad pudiera tener un puesto de trabajo. Hoy en día y, gracias al trabajo de empresas como Lantegi Batuak, son muchos los que han conseguido entrar en el engranaje laboral y conseguir, de este manera, un paso más hacia la tan deseada normalidad.

Entrevista a : DR. MIGUEL MARTÍN ZURIMENDI Responsable del Servicio de Prevención, Lantegi Batuak


- Lantegi Batuak dedica su actividad a la gente con discapacidad. ¿Se puede trabajar con normalidad teniendo una discapacidad?
- En principio, son gente a la que socialmente se ha demostrado que no pueden trabajar y se les ha otorgado una minusvalía o incluso alguna incapacidad laboral. Nosotros le damos la vuelta a ese discurso, demostrando que esas personas tienen una capacidad plena de trabajo. Eso sí: ese trabajo tiene que ser un trabajo adecuado. La experiencia nos dice que estas personas tienen capacidad laboral y que sólo requieren de ciertas adecuaciones para realizar su actividad.

- Me da la sensación que en un centro como el vuestro le dedicáis la atención necesaria a todos los aspectos de PRL, cosa que en la mayoría empresas no se hace.
Miguel Martín Zurimendi - Lantegi Batuak
- Efectivamente, incluso hemos tenido experiencias de integrar gente en un trabajo ordinario que han retornado por considerar que sus condiciones eran más protegidas en nuestro centro. Tampoco es esta la idea de los centros de generadores de empleo, ya que su fin último es integrar a las personas en las empresas. La realidad es que quien marca el ritmo en cada momento es la situación económica. Entonces, posiblemente, ahora se de una situación en la cual sería difícil acceder al mercado ordinario, pero el fin último siempre es la integración: la integración a través del trabajo.  Piensa, además, que en nuestra comunidad quizás lo más normalizado sea trabajar, porque aquí la gente ha tenido una cultura empresarial e industrial. De esta manera, lo ideal sería que aunque tu tengas una discapacidad acudas al trabajo como el resto de las personas.

- ¿Es la capacitación la clave?
- Si, en realidad es un proceso que deberíamos hacer en todo tipo de trabajo. Lo que pasa es que quizás cuando tenemos la etiqueta de ‘capaces’ no hacemos este filtro y damos por hecho que podemos acometer todo tipo de trabajos. Nosotros lo que hacemos es un proceso de valoración de las capacidad del individuo, de las exigencias del trabajo y buscar el puesto más adecuado para cada persona. Es algo que nosotros siempre tenemos en cuenta, pero debería ser una política a seguir en cualquier trabajo.

- Una vez comentaste que vuestros retos iban más allá de capacitar a las personas en el trabajo. Llegaste a decir incluso que si un invidente quisiera ir al Everest vosotros haríais todo lo posible para facilitarle el camino.   
- Pues sí, ¡a veces te tienes que enfrentar a grandes dilemas! Siempre decimos que tenemos que buscar el trabajo más adecuado a la persona, pero realmente lo que tendríamos que buscar es un reto, un proyecto, incluida su dificultad, aunque ese puesto seleccionado no sea del todo el más adecuado para esa persona en concreto. Me explico: las  personas necesitan tener un proyecto en la vida. El trabajo tiene que ser acorde con sus capacidades, pero no por ello ser una labor monótona o aburrida. Hay personas que establecen retos, inclusive en aquellas áreas que se estimen limitadas, para mostrarse a sí mismos y, al resto de la sociedad, que lo pueden hacer. Incluso establecen proyectos que a los demás nos pueden parecer una locura. Aunque en realidad, ¿qué diferencia habría en que nosotros dijéramos que vamos al Everest y que lo diga un invidente? ninguna. En un estado de seguridad ambos casos supondrían ser una locura y ellos tienen derecho a asumir el mismo tipo de locuras que asumimos los demás cuando nos ponemos unas metas difíciles de alcanzar.

- Búsqueda de la ergonomia adecuada o el equilibrio en los problemas psicosociales, ¿cuál es en tu opinión el más complejo?
- Hasta ahora siempre se hablado de las barreras físicas, arquitectónicas, pero en estos casos cuando hay recursos económicos siempre hay una solución. De hecho, hemos visto cómo la sociedad, los medios de transporte, las ciudades y etc se han ido ajustando. Sin embargo, se ha descubierto que el mayor obstáculo es la barrera psicológica, la barrera de la compresión. ¿De qué sirve que te puedas movilizar si luego no comprendes a dónde va el autobús o de donde viene? Así que sin duda, este es el gran reto a establecer en estos momentos.

- Autoevaluarnos, ser consciente de nuestra capacidad y limitaciones físicas es fundamental, pero cuando hablamos del aspecto psicológico, ¿es posible aplicar esta autoevaluación?
- Lo que estás planteando es un gran debate interno que tenemos nosotros. Nosotros podemos considerar que es normal evaluar las capacidades psicológicas con discapacitados intelectuales, pero cuando este sistema lo aplicamos a otro colectivo, a una persona con dificultad motora, una persona que tenga que ir en silla de ruedas por ejemplo, es cuando nos planteamos si es necesario evaluar a estas personas en este aspecto. Y voy más allá: ¿por qué no se aplica esta evaluación a las personas con capacitación? Parece que esto sólo lo podemos hacer con unos colectivos y con otros no. Sin embargo, esta autoevaluación aplicada a la totalidad de la organización ayudaría a buscar el trabajo más adecuado para cada uno de nosotros.

- En la actualidad, siguiendo la corriente Europea, se está haciendo mayor hincapié en el aspecto psicológico de los trabajadores, ¿crees que merece esa atención?
- Posiblemente sea el momento, puesto que los aspectos tradicionales han sido ya vencidos. Sin embargo, tras esta mejora se han dado cuenta que los trabajadores siguen teniendo problemas de salud. Así que se ha comenzado a descubrir problemas que en la generación de nuestros padres no se tenían en cuenta, aunque esto no quiere decir que no estuvieran presentes. Por eso, se habla de riesgos emergentes con un doble enfoque: por un lado los que antes no existían, como por ejemplo los creados por el manejo de las nuevas tecnologías y, por otro lado, aquellos riesgos que han estado presentes, pero que no nos molestaban.

- ¿Cuál es tu mayor reto profesional cumplido con satisfacción?
- A veces me pongo a pensar cuando me toca viajar en avión desde Sondika y veo desde lo alto todas esas empresas que conforman nuestro país y sus habitantes que se disponen a ir a trabajar. Y eso es normalidad. Ver que parte de esos tejados son nuestros o de organizaciones similares me hace sentir de alguna manera que nuestra gente esta disfrutando, entre comillas, de las sensación de trabajo, con todos sus efectos negativos y positivos. A veces, nos ha pasado que cuando alguien se introduce en este área nos ha hablado de explotación de las personas con discapacidad. Pues bien, en mi opinión, ellos también tienen todo el derecho de ser explotados y luego ya decidirán qué es lo que quieren. Si no tienes la elección de ser explotado, como el resto de personas, te quedarías en casa y, eso, no es normalidad. Nosotros vemos como personas que han pasado por nuestro centro hoy en día se levantan a las siete de la mañana, como el resto. Gente que, sin duda, no lo hubiera podido hacer si no fuera por una organización como la nuestra. Así que como persona implicada en este proyecto he de decir que me siento satisfecho.


Artículo elaborado por: Zuriñe Álvarez

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