martes, 22 de julio de 2014

Las Intoxicaciones Pediátricas son la segunda causa de accidente en la infancia, y se podrían prevenir en el 90% de los casos.



Muchos padres y madres cuando los niños empiezan a andar te dicen que “Todo se lo lleva a la boca”. Esos ”cien ojos” con los que solemos estar pendientes de nuestros pequeños ante estas situaciones pueden fallarnos en alguna ocasión.

Las intoxicaciones alimentarias aumentan durante el verano por causas naturales. Aunque las bacterias están siempre presentes en el medio ambiente, estos microorganismos crecen más rápidamente en los meses calurosos del verano.
Para conocer mejor qué debemos saber, cómo podemos prevenir e identificar una intoxicación, y qué hacer ante tal circunstancia, nos hemos puesto en contacto con la Dra. Espejo Pareja, Pediatra-Puericultor, Director Médico del Centro Dra.Espejo, y Secretario General de la Sociedad Española de Puericultura.
¿Cuáles suelen ser las consecuencias de una intoxicación? y ¿cómo afectan a la salud de los niños?
Las intoxicaciones más frecuentes son por sedantes e hipnóticos, antidepresivos, insecticidas de uso doméstico, monóxido de carbono, hidrocarburos y derivados del petróleo o por sustancias corrosivas.

Aunque la gravedad de una intoxicación dependerá del producto y de la cantidad ingerida, sí pueden observarse algunas consecuencias tras ingerir:

*Barbitúricos: Pueden dejar daño cerebral.

*Parafina, bencina: Si fue aspirada y pasó a los pulmones, puede dejar un daño en ellos.

*Sosa cáustica: Su ingestión quema el tubo digestivo, lo que puede acarrear, a la larga, una estrechez del esófago.



Además de las medidas de prevención habituales como las de mantener alejados de los niños tanto los medicamentos como los productos de limpieza, ¿qué otras medidas podrían ser destacables?
Lo más importante es la Prevención, concienciar de la peligrosidad de algunas sustancias que tenemos en el hogar, emplear envases de seguridad, almacenarlos en un lugar inaccesible para los niños, en envases pequeños y que no sean atractivos y no reutilizar los envases de alimentos, no consumir alimentos en mal estado, no consumir conservas caducadas, etc.…. Revisar periódicamente los aparatos de gas y todos en los que se produce combustión (cocinas, calefacciones, braseros, tubos de escape de coches, chimeneas). Marcar los envases con el símbolo de Tóxico.

 Normalmente, utilizamos un armario que no sea fácil de alcanzar tanto en la cocina, como en el cuarto de baño. También, podemos colocar el botiquín en lugares de cierta altura, ya que los medicamentos son un elemento de riesgo importante para las intoxicaciones, pues muchas veces vienen empaquetados como las golosinas y tienen formas similares.
Preguntar a tu Pediatra - Puericultor todas las dudas que tengas al respecto.

Para prevenir las intoxicaciones debemos:
·         Vigilar a los menores, saber dónde y qué están haciendo en todo momento.
·         Guardar los medicamentos fuera del alcance de los niños y bajo llave. Nunca en los cajones del velador.
·         Mantener los productos químicos o de aseo bajo llave y bien rotulados, indicando de forma clara de qué producto se trata.
·         No guardar productos tóxicos en envases de bebidas.

 ¿Qué hacer ante una intoxicación? 
En enero de 2013 comenzó el SISTEMA MUNDIAL DE VIGILANCIA TOXICOLÓGICA EN PEDIATRÍA DE URGENCIAS (urgenciaspediatria.hospitalcruces.com), donde podemos informarnos de todo lo referente a éste tema.
Frente a una intoxicación es clave saber su historia:

¿Qué?   Determinar el envase del producto y su contenido. Averiguar todos los constituyentes que puede haber ingerido, y llamar a un centro toxicológico.

¿Cuánto?   Asumir lo peor: si en un envase faltan 10 tabletas, sospechar que la persona las ingirió todas.

¿Cuándo?   Es importante el tiempo que ha pasado, especialmente para determinar los procedimientos, como por ejemplo un lavado estomacal.
 Ante una Intoxicación hay que averiguar que tóxico se ha ingerido, cuando y cuanto, si ha vomitado y llamar al Centro de Toxicología: 915620420, o al 112. Informando del estado del niño, color, sudoración, si respira, si tiene sueño, si está consciente, molestias intestinales, si tiene heridas en la piel…
Inducir vómito sólo en los casos en que corresponda. Esto se puede hacer con niños mayores, pues los más pequeños corren riesgo de ahogarse.
No provocar nunca el vómito ante la sospecha de ingestión de cáusticos, disolventes o pinturas (como bencina, parafina, lubricantes o soda cáustica, en menores de 6 meses o con pérdida de la conciencia. Provocarlo en estos casos, puede causar mayor daño en el organismo
Si es por vía cutánea (insecticidas) lavar la piel y retirar la ropa.
 En intoxicación por CO es necesario mantener la vía aérea abierta y trasladar al niño a un centro hospitalario para la administración de Oxigeno 100% y Cámara Hiperbárica.
Acudir lo más rápido posible a un Servicio de Urgencia.
Llevar la sustancia tóxica o el remedio que se sospecha fue ingerido, con sus envases correspondientes.

Si es posible, llevar el contenido del vómito al centro asistencial.
Cuando se produce un ATRAGANTAMIENTO poner al niño dependiendo de la edad de pie delante de nosotros o si es bebé boca abajo sobre nuestro brazo y dar 5 palmadas secas y fuertes en la parte superior de la espalda, sino se expulsa el cuerpo extraño, antes de que pierda la conciencia, en niños grandes, realizar la maniobra de Heimlich y trasladarlo al hospital.


¿Qué no debemos hacer?
Tan importante es lo que debemos hacer, como aquello que debemos evitar para que el daño no sea mayor.

Estas son las pautas que no debemos seguir:
- Administrar remedios caseros para ‘diluir o desactivar el tóxico’ sin previo consejo médico.
- Provocar el vómito si no nos lo han recomendado.

Lo más importante en el Tratamiento de las intoxicaciones es sospecharlas ante situaciones inexplicables y alteraciones en la conducta del niño y llamar al Centro de Toxicología el que nos dirá todo lo que tenemos que hacer antes de trasladarlo al hospital para su tratamiento.

Tanto para los niños como para toda la familia en general, ¿Qué recomendaciones daría cara a la temporada de verano para evitar estas intoxicaciones?
En verano se realizan muchas actividades al aire libre , bajo un sol intenso y pasando largos ratos en playas y piscinas. Estas actividades suponen un riesgo para los pequeños. Por este motivo, los Pediatras - Puericultores de Atención Primaria consideran que la vigilancia de los padres resulta fundamental para garantizar un verano seguro a sus pequeños, sobre todo cuando se exponen al sol, pero también en relación con proporcionarles una buena hidratación y vigilarles debidamente cuando se pasa una jornada en la playa o en la piscina.

 Hay que proteger la seguridad del niño cuando juega al aire libre. Según un reciente estudio, los papás deberían prestar más atención a las buenas prácticas en materia de seguridad. Por esta razón, los expertos nos ofrecen  consejos prácticos para pasar el verano con los niños  con absoluta tranquilidad. Son muchos los pasatiempos de verano al aire libre que no deben comportar riesgos, si se toman las medidas oportunas para evitar accidentes en los niños. Una barbacoa, un paseo en bici, un baño en la piscina o una tarde en el parque son sólo algunos de los momentos que reúnen a las familias en verano y durante los cuales se debe prestar la máxima atención. Tomando unas simples precauciones, se pueden reducir los riesgos a la mínima expresión, y garantizar la máxima seguridad para toda la familia.

Cuidar su hidratación y su alimentación.

La hidratación y la alimentación juegan un papel muy importante en el bienestar del niño en verano. Para evitar el golpe de calor y las posibles deshidrataciones es aconsejable incrementar el consumo de agua en los meses cálidos. Lo ideal es dar de beber agua al pequeño con frecuencia, antes de tener sed. En cuanto a la comida, para prevenir intoxicaciones  o infecciones intestinales por comidas en mal estado, es aconsejable tomar productos recién preparados, refrigerar comidas si se van a transportar a la playa, beber agua embotellada y evitar comidas con huevos que se deterioren con facilidad. Por último, y para evitar el golpe de calor, es muy importante recordar que no se debe dejar nunca a los niños en los coches.

El verano es una época en la que las intoxicaciones alimenticias y las gastroenteritis son muy frecuentes por las altas temperaturas. Un manejo inadecuado de los alimentos puede ocasionar la contaminación por gérmenes. Te explicamos las causas y las condiciones más comunes que favorecen la proliferación de gérmenes.


Prevenir las intoxicaciones alimentarias será más fácil, si evitas estas situaciones:
Manos y uñas sucias al manipular los alimentos.
Toser y estornudar sobre los alimentos.
La esponja, el estropajo y la bayeta sucios o en malas condiciones.
Contacto con manos sin lavar después de utilizar el retrete.
Paños o utensilios sucios de polvo, tierra, restos de alimentos, etc.
Agua no potable.
Insectos, que al posarse sobre alimentos sin tapar, pueden contaminarlos.
 
Conoce más datos que la Dra. Espejo nos ofrece a través de este enlace:
http://www.slideshare.net/abandoseguridad/intoxicaciones-draespejoel-faro-de-la-seguridad



Artículo elaborado por: Yolanda Ugarte

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