martes, 21 de octubre de 2014

ENTREVISTA A ALFREDO GOITIA - RESPONSABLE DE COORDINACIÓN DEL DPTO. RIESGOS LABORALES EN EL AEROPUERTO DE BILBAO-LOIU



“Cada vez que realizamos un simulacro nos salen muchos errores”

Aeropuerto de Loiu diez de la mañana. Un Airbus 320 se ha salido de la pista en su aterrizaje, no ha conseguido frenar a tiempo y descarrila. El impacto ha provocado un incendio en uno de los motores que enseguida ha alcanzado el interior de la cabina. El balance es de cuatro muertos, cinco heridos graves y tres personas desaparecidas. En esta ocasión, por suerte, solo nos encontramos ante un simulacro, aunque la realidad muchas veces supera cualquier hipótesis. Algo de lo que es muy consciente Alfredo Goitia, Responsable de Coordinación del Departamento de Riesgos Laborales en el Aeropuerto de Loiu.

- Como Responsable de Coordinación de Riesgos Laborales, ¿cómo se vive un simulacro?
- Ya son bastantes años organizando simulacros, tenemos por calendario la obligación de hacerlos y son muchos detalles, cosas y personas que coordinar. 

Nosotros empezamos a preparar este tipo de actuaciones tres meses antes con una reunión general de todos los medios y posteriormente,  nos reunimos hasta cuatro veces antes del simulacro. Como ves un simulacro no es cosa de un día, conlleva mucha preparación.
- Comentas que por calendario se marca la necesidad de hacer simulacros, pero ¿son una obligación o realmente son importantes?
- Bueno, las dos cosas. Tenemos la obligación de realizarlos por la normativa de la Organización Internacional de Aviación Civil y, también, por la normativa de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Así, como puedes imaginar son muchas las actuaciones que hay que hacer. Por lo general, tenemos dos tipos de simulacros: los de carácter aeronáutico, es decir de accidentes aéreos y los que pueden ser comunes a cualquier otra empresa. ¿Me preguntas si son necesarios? Cada vez que realizamos un simulacro nos salen muchos errores y pequeños fallos que hay que corregir. Siempre descubrimos algo nuevo. Así que sí, son necesarios.
- Sin embargo, esto suele ser uno de los factores positivos de los simulacros: la corrección de errores. ¿No es así?
- Sí, yo pienso que es bueno. Un simulacro esta bien hecho cuando no se rompe nada y no se lesiona nadie, aunque ponga en evidencia muchas carencias. Cuando se detectan carencias es porque están ahí y no se habían visto hasta ahora. Por lo tanto, es importante evidenciarlo, porque a veces creemos que sabemos más de lo que creemos y en un simulacro salen a la luz las cosas que se desconocen y que hay que mejorar.
- En algunas empresas suele ocurrir que los trabajadores no toman muy en serio los simulacros, ¿crees que se debería mejorar esa concienciación?
- A nosotros también nos pasa, el día a día nos puede a todos. Preparar un simulacro tiene su complejidad, porque se trata de preparar una emergencia que no ha pasado y, a veces, no se le dedica el tiempo necesario. Yo estoy convencido de que tenemos que tomarlo más en serio puesto que es la única forma de intentar estar lo más preparados posible para un acontecimiento de estas características.
- Estadísticamente hablando, ¿tiene un aeropuerto más accidentes que otro tipo de empresas?
- No lo creo. Tenemos riesgos que igual no existen en otros sitios, en concreto, todo lo relacionado con los aviones. Lo que sí nos puede diferenciar es que desde hace muchos años, incluso desde antes de que yo entrara en este aeropuerto hace ya veinticinco años, siempre se han hecho simulacros, cosa que en muchas otras empresas no.
- ¿Cuál es el aspecto que más te preocupa?
- Lo más importante sin duda es la formación de las personas, para que sepan muy bien que pueden aplicar en cada momento. Está demostrado que a pesar de hacer formación todos los años, siempre pensamos que estamos mejor preparados de lo que realmente estamos y así nos lo demuestra la práctica: en los simulacros siempre hay alguien que se despista porque tal vez no tiene los conceptos tan claros como pensaba.
- Hablando en general, ¿qué pautas nos recomendarías?
- Cada caso es distinto. Nosotros tenemos unas medias de emergencia específicas para cada aeropuerto. En general, yo recomendaría a todo el mundo que se preocupe de conocer cuales son los sistemas de emergencia de su empresa y que tenga claro qué es lo que se le ha asignado. Hay personas que no tienen encomendados papeles específicos en el plan de emergencia y simplemente deben conocer las rutas de evacuación. Las personas que sin embargo pertenecen a los equipos de emergencia deben saber perfectamente cuál es su cometido.
- Y por supuesto, nunca entrar en pánico.
- Eso es muy difícil de hacer, porque nadie sabemos cómo reaccionamos ante una emergencia. Las emergencias casi siempre nos superan, es algo que no podemos prever y evidentemente mantener la cabeza fría ayuda mucho, pero es muy difícil.
- ¿Qué aspecto habéis trabajado en este último simulacro?
- Hemos trabajado algo que no habíamos hecho antes y nos ha dado bastantes lecciones. Trabajamos especialmente lo que son las salas de emergencias. En un accidente aéreo dentro del aeropuerto se habilita dos salas: una para atender y dar apoyo a las personas que han podido resultar ilesas, y la otra, para los familiares. Esta ha sido la primera vez que hemos trabajado el apoyo psicológico gracias a la ayuda de la Cruz Roja. El resultado, muchos nuevos aspectos a debatir en la reunión de Crítica de Final.
- ¿Se podría decir que ha sido un ejercicio satisfactorio?
- Todavía es pronto para una evaluación pero tenemos un pequeño grupo de observación y crítica que ha realizado un primer informe sobre el que el Comité de Autoprotección trabajará y, por supuesto, nos ha salido cosas que hay que mejorar. Sin embargo, creo que la coordinación en el Área Base ha sido muy satisfactoria. Habitualmente en una emergencia suele haber bastante descoordinación, los medios no se conocen y cuesta trabajar coordinadamente y creo que hemos conseguido que todos los equipos que entraron en escena se hayan podido articular y sumar.
- ¿Cada nueva mejora es una conclusión positiva?
- Llevo unos cuantos años con el Plan de Autoprotección del Aeropuerto y cada vez que lo volvemos a abrir vemos nuevas cosas a mejorar. Lo miras y piensas: “¿Cómo puede estar esto así?”. Hay que pensar que un Plan de Autoprotección es una cosa que nosotros diseñamos sobre una hipotética situación y la realidad puede superar cualquier supuesto. Además, a medida que aumentamos nuestro conocimiento somos capaces de detectar más matices y, eso, es bueno. 

  Artículo elaborado por: Zuriñe Álvarez

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