martes, 15 de diciembre de 2015

“Lo realmente fundamental es pedir ayuda lo antes posible”


Los primeros auxilios están pensados para que cualquier persona los pueda llevar a cabo. Son medidas con las que una persona puede salvar la vida de otra. Además suelen ser bastante sencillas, que no requieren de ningún instrumento ni tampoco de una gran preparación. Lo que pasa es que para poder ejecutarlas hay que conocerlas y somos muchos los que desconocemos cómo actuar en estas situaciones.
Iñaki, Martínez Nimatuj Presidente de Osatzen, Sociedad Vasca de Medicina Familiar y Comunitaria nos explica qué es lo que hay que hacer en situaciones de este tipo.

- ¿Qué son o en qué consisten los primeros auxilios?
- Los primeros auxilios son  esas medidas o actuaciones que cualquier persona puede llevar a cabo para ayudar a otra persona que se encuentra en una situación de emergencia o urgencia. En ese sentido, conviene saber las diferencias entre un concepto y otro: las emergencias son aquellas situaciones en las que una persona necesita ayuda inmediata, como puede ser que se desvanezca en la calle de repente por una parada cardiorrespiratoria o un ahogamiento.


Las urgencias por otro lado, son esas situaciones en las que la persona necesita ser atendida por ayuda sanitaria pero puede esperar, como puede ser por ejemplo una fractura. Los primeros auxilios principalmente están dirigidas a atender las emergencias, situaciones en las que la vida de una persona presumiblemente corre peligro y necesita de una intervención sanitaria lo más rápida posible.

- ¿Son difíciles los conocimientos para ayudar en esas situaciones en los que se requiere de primeros auxilios?
- Las maniobras de los primero auxilios suelen ser cosas muy sencillas, pero la primera y la más elemental es pedir ayuda. Uno se acostumbra a ver en las películas o en la televisión que cuando pasa algo uno se pone a hacer masaje cardiaco y que con apretar diez veces al paciente y ya está. Entonces cualquier persona que no sepa nada, cuando se encuentre en una situación de estas es posible que se ponga a hacer lo que ha visto tantas veces en la ficción, cuando lo realmente fundamental es pedir ayuda lo antes posible. Yo creo que la gente no es consciente de que el masaje cardiaco no va a servir absolutamente de nada, si en un tiempo relativamente corto no dispone de un desfibrilador. La descarga que proporciona esta máquina va a suponer en algunos casos salvar la vida al paciente. Si uno no ha tenido la precaución de llamar primero y decir “hay una persona en esta situación necesito ayuda”, no habrá mucho que hacer. Por lo tanto, primero pedir ayuda, lo siguiente comenzar con las compresiones torácicas, que eso puede mantener al paciente con vida a la espera de que venga personal cualificado, el desfibrilador,… y en secuencia se consigue que esa persona supere esa situación tan previa a la muerte. Y esto último también es algo que tenemos que tener todos en la cabeza: en una situación tan grave las medidas que estás tomando son extraordinarias. La verdad es que esa persona está muy cerca del desfallecimiento.

- En ese caso se podría decir que ¿este tipo de ayuda puede ser vital?
- Sin duda. Si por ejemplo una persona ve como se desfallece otra persona y reconoce que no respira y no tiene pulso, y si además tiene interiorizado que hay que llamar a una ambulancia o pedir ayuda a personal sanitario, y mientras llega la ayuda es capaz de hacer compresiones torácicas… Sin duda, esa persona está ayudando a salvar una vida. Pero toda la cadena de actuación es fundamental en casos como estos.
En los cursos se suele enseñar esas cosas y también se suele transmitir la idea de que esa ayuda es extraordinaria. Es decir, que uno reconozca que lo que está haciendo no va a salvar 100% la vida de una persona. Escuchar estas palabras es algo que ayuda mucho cuando uno vive situaciones como estas.

- ¿La sociedad está preparada para actuar en estos casos?
- Yo creo que en general la gente sabe alguna cosa, pero no creo que haga cursos específicamente preocupados por esta situación. También es verdad  que vivimos en una sociedad en la que gozamos del mejor bienestar sanitario que se puede reconocer a lo largo de la historia. Es decir, habrá cosas que se puedan mejorar, por supuesto, pero sin duda es un momento en la historia de la humanidad en la que se vive en este sentido con mucha tecnología, mucha atención sanitaria. Una persona sufre un infarto en la ciudad y el tiempo de respuesta es muy rápido en general. Por lo que probablemente la gente no tenga esa necesidad de conocer estas técnicas. Es la necesidad lo que nos mueve, y aquí en concreto el tiempo de respuesta es tan rápido que la gente no ve como prioritario tener conocimiento de esto.

- ¿Cuáles son las casos más habituales que requieran de primeros auxilios?
- Probablemente la mayoría de la gente que vive en occidente, presenciará muy pocas veces una situación de máxima emergencia. De todos modos, las más habituales suelen ser los accidentes de tráfico. Por ello, en los cursos de primeros auxilios hay una cosas que siempre se enseña en relación a los accidentes y es lo siguiente: priorizar tu seguridad a la hora de atender a otra persona. Cuando tú presencias un accidente en la autopista, tu primer impulso es ayudar: te paras, sales del coche y para evitar accidentes tendrás que asegurar la zona, ponerte el chaleco y tendrás que ver que el acceso a la zona del accidente sea seguro para ti. Porque si no, pones en riesgo tu vida y esto suele pasar más a menudo de lo que podemos pensar. Son muchos los que pierden la vida en los accidentes de tráfico por intentar ayudar al otro.

- Ahora que vienen fechas de grandes comilonas, ¿son muchos los accidentes por atragantamiento?
- Yo tengo la sensación de que esto es algo heredado de la literatura o la ficción audiovisual, no tengo los datos pero no creo que sea más o menos frecuente. De todos modos, la maniobra de primeros auxilios de una persona que se atraganta es sencilla, pero hay que conocerla y hay que poder hacerla porque si la persona que se atraganta está consciente la maniobra hay que realizarla de pie y para ello hay que tener fuerza para sostener al atragantado. Así pues, hay que conocer el procedimiento y hay que poder realizarlo.

- Entonces, ¿qué podemos hacer si nos vemos en una situación como esta?
- Lo primero, siempre: pedir ayuda. Luego, una persona que se atraganta va a empezar a toser mucho y comenzará a hacer gestos. La primera maniobra y la más sencilla es decirle al paciente que continúe tosiendo. Si esto no es suficiente, hay que decirle que se incline hacia adelante y hay que darle  golpes por detrás. Si la situación se está agravando y el paciente se está poniendo azul, entonces te puedes animar a realizar la maniobra de Heimlich, que consiste en colocarse detrás, poner el puño en la boca del estómago y hacer comprensiones hacia atrás. Hacer esta maniobra tiene sus complicaciones porque la persona que está sufriendo el atragantamiento no va a colaborar. Y si además esa persona es más grande que tú, supone una mayor dificultad.

- ¿Cómo se aborda la seguridad y la prevención de riesgos o accidentes en el ámbito de los  primeros auxilios?
- El pedir ayuda, asegurar el perímetro siempre y etc son medidas muy básicas pero que hay que tenerlas mecanizadas y eso no se consigue en un solo cursillo. Piensa que incluso los médicos hacemos todos los años reciclaje de este tipo de conocimiento para saber reaccionar en una situación realmente de emergencia. Porque si no lo tienes mecanizado, es posible que se te olvide algún paso o te bloquees. Aunque es una cosa muy básica, hay que conocerla y tenerla interiorizada.  


 Artículo elaborado por: Zuriñe Álvarez

No hay comentarios :

Publicar un comentario