martes, 5 de julio de 2016

Seguridad en Eventos al Aire Libre



En verano con el buen tiempo salimos a la calle y asistimos en masa a eventos al aire libre. Para garantizar nuestro disfrute son muchas las cuestiones a planificar y muchos los profesionales que tienen que trabajar en conjunción para asegurar nuestra seguridad. Aitor Uriarte,  Director de Juego y Espectáculos, Seguridad del Gobierno Vasco nos da respuestas clave en torno a este tema.

“El comportamiento, en general, es correcto, pero las excepciones existen”

-¿Cuál es el objetivo prioritario en cuanto a la seguridad y prevención de riesgos en eventos multitudinarios al aire libre?
 El objetivo prioritario es, sin lugar a dudas, hacer compatibles el pleno disfrute de las personas asistentes con el desarrollo del espectáculo en condiciones seguras. Es decir, que la implantación de las medidas de seguridad necesarias conforme a las características del evento no obstaculice el óptimo desarrollo del mismo.

-¿Es la seguridad en estos eventos una ardua labor?
Es una labor importante en la que compartimos competencias con los ayuntamientos, ya que son ellos quienes autorizan los espectáculos celebrados en espacios abiertos, mientras que desde la Dirección de Juego y Espectáculos del Gobierno Vasco emitimos un informe de medidas correctoras a solicitud de los propios Ayuntamientos, en los casos en que el evento se celebre en un recinto perimetralmente acotado, con restricciones de acceso y con aforo superior a 700 personas.

-¿Qué complejidad tiene llevar a cabo este objetivo?
 La complejidad viene dada por la dificultad de conseguir que todos los agentes intervinientes (organizadores, público, titulares de locales, etc) tomen conciencia de la importancia de cuidar los diferentes aspectos relacionados con la seguridad del espectáculo. Por otro lado, el hecho de que las competencias en esta materia sean compartidas requiere un esfuerzo de comunicación y coordinación entre las distintas instituciones públicas implicadas.

-¿Qué ámbito suele dar mayor quebradero de cabeza? (Música, deporte,...)
 Resultan especialmente delicados aquellos casos en los que el organizador pretende celebrar un espectáculo en un local concebido para actividades totalmente diferentes. Un ejemplo habitual son los conciertos celebrados en instalaciones deportivas o taurinas. Además, la confluencia de otros factores de potencial riesgo (alcohol, público joven, etc.) supone un mayor esfuerzo a la hora de analizar las medidas de seguridad más adecuadas.
  
-Supongo que anticiparse a cualquier supuesto podría ser la clave ¿es posible hacer esto?
 Sí, es posible. El estudio detenido de la documentación que deben presentar los organizadores, sobre todo del Plan de Autoprotección, permite entender con antelación cuales pueden ser los focos de riesgo de la actividad y con qué medios humanos y materiales se contará para paliarlos. De este modo, se pueden exigir las medidas correctoras complementarias que sean necesarias.

-¿Cuál ha sido la operación más compleja que habéis llevado a cabo? 
Por poner un ejemplo, la autorización de un cotillón de fin de año en unas instalaciones industriales. Como he mencionado antes, en estos casos de actividades totalmente diferentes a la propia del local es preciso adaptar las condiciones del mismo así como prever todos los posibles riesgos que lleva aparejados. Además, es evidente que en este tipo de eventos están presentes la mayoría de los factores potenciadores del riesgo: alcohol, jóvenes, horario nocturno, desplazamientos en vehículos,...

-¿Cómo ha evolucionado la seguridad y prevención en este ámbito en los últimos años?
 La experiencia adquirida y la mayor concienciación de los agentes intervinientes han contribuido, en general, a mejorar las condiciones de celebración de la mayoría de eventos.

-En tu opinión, ¿en qué aspecto hay que seguir trabajando?
 Desde la Administración debemos continuar la labor informativa y formativa para que los participantes en los espectáculos asuman como propia la preocupación por la seguridad en el desarrollo de los mismos.
 
-¿Hay algún aspecto que personalmente te preocupe más?
 Las actuaciones puntuales de la gente que acude a los eventos y que pueden derivar en situaciones que pueden poner en peligro la seguridad.

El factor humano en este tipo de situaciones

-¿Es respetado por el público, la gente?
 En general sí. Desde esta Dirección han sido ya varias las campañas desarrolladas en los medios de comunicación de cara a transmitir al público asistente a espectáculos la importancia de que, tanto el local donde tienen  lugar, como la organización del mismo, dispongan de las previsiones de seguridad necesarias.

-¿Cómo suele ser el comportamiento de las personas?
 El comportamiento, en general, es correcto, pero las excepciones existen y ante ellas contamos con la labor de control e inspectora de la Unidad de Juego y Espectáculos de la Ertzaintza, así como de las Policías Municipales.

-¿Qué hay que hacer en situaciones de riesgo o emergencia en eventos masivos?
 La herramienta básica en estos supuestos es el Plan de Autoprotección del local o del evento. En ese documento se recogen, entre otras cosas, los protocolos a seguir ante las diferentes causas susceptibles de generar situaciones de emergencia. El Plan de Autoprotección debe ser implantado y debe ser conocido por todo el personal de la organización. Por tanto, el público deberá seguir en todo momento la señalización existente y las instrucciones proporcionadas por el personal de la organización.

 Artículo elaborado por: Zuriñe Álvarez

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