martes, 10 de abril de 2012

Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia. Simulacro de Emergencia.

Desde un entorno privilegiado, situado entre los municipios vascos de Zamudio y Derio, y a escasos kilómetros de Bilbao, El Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia impulsado por las Instituciones Vascas desde el año 1985, ejerce de pulmón para el desarrollo de la tecnología, la ciencia y la innovación. Sus edificios perfectamente equipados con modernas instalaciones para la implantación de empresas punteras en tecnologías avanzadas, y en cumplimiento de la norma básica de autoprotección, que establece la obligación de realizar simulacros de emergencia al menos una vez al año, están llevando a cabo durante estos días estas actuaciones. ¿Queréis conocer de primera mano cómo se desarrollan?

El procedimiento habitual de los simulacros consiste en el disparo de una alarma dentro de un edificio que activará todo el operativo de emergencia estipulado. En el caso del Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia, una vez activada la alarma, el centro de control será el primero en recibir el aviso y desde allí se pondrá en conocimiento al jefe de emergencias, para que acudan los medios externos necesarios: policía, bomberos, sanitarios, etc. Simultáneamente, el procedimiento interno del parque se pone en marcha: mientras el jefe de emergencia y los miembros del equipo de primera intervención se trasladan al edificio, el vigilante del puesto de control es el encargado de esperar a los medios externos para facilitarles los planos del edificio. Se procede a evacuar a todas las personas que se encuentran en el interior del edificio, se comprueba que no queda nadie dentro y se aseguran las entradas al edificio.
Una cuestión fundamental del simulacro de emergencia es la realización posterior de una evaluación crítica que permita la valoración del Plan de Emergencia del edificio. Es por esto que en cada actuación de este tipo se contrata un observador independiente que toma nota de toda la operación para posteriormente emitir un informe. Unai Beitia es en este caso el observador independiente, y junto a él hemos vivido uno de estos simulacros.

A las 11.30 h. se ha disparado la alarma, son las 11:40 h. y parece que los edificios ya se han desalojado, ¿cómo esta siendo el procedimiento de este simulacro? “En este caso, se nota que tanto los trabajadores como los responsables de cada edificio están bien entrenados y han practicado y saben que lo que tienen que hacer es salir. En este sentido, el Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia lleva anualmente un riguroso plan de emergencia y se nota. Así es que sí, podemos decir que todo está transcurriendo correctamente.”

Observamos que han salido ordenadamente, pero sin correr. ¿No estarán demasiado relajados? “Evacuar no quiere decir que haya que evacuar corriendo y con histeria. Todo lo contrario. Los simulacros precisamente vienen bien para aprender esto, son un buen entrenamiento. Quiero decir que uno cuando evacúa un edificio no tiene porque saber qué es lo que está pasando, así es que lo que tiene que hacer es salir y dirigirse al punto de reunión que es para lo que esta.”

¿Qué es fundamental en un simulacro? “Por un lado, los puntos de encuentro tienen que estar correctamente señalizados, tienen que ser un elemento que resulte claramente visible a distancia y, por supuesto, que los trabajadores deben reconocer. Por otro lado, es importante que las indicaciones de las señales de emergencia sean correctas. Por último, también es necesario que las personas responsables de la evacuación sean rápidamente reconocibles, por ejemplo, con chaleco de colores.”

Pero, ¿Qué es lo que ocurre cuando no hay una filosofía de prevención de emergencias? “Ahí es donde surgen los problemas. Las cosas no suelen tomarse muy en serio y no se hace el esfuerzo de formar o de informar a los trabajadores. En estos casos los simulacros son más o menos como un circo. En el parque en donde estamos hoy, llevan más de 10 años haciendo este tipo de actuaciones y se nota. La gente sale muy Europea, es decir, muy civilizadamente, esto es porque la cultura preventiva en el ámbito de la emergencia está muy interiorizada.”

Puntos a tener en cuenta en un simulacro:
- La eficacia del modelo de Plan de Emergencia implantado y adecuación de los procedimientos de la actuación ante una emergencia. 
- La disponibilidad y el adiestramiento del personal. 
- La suficiencia e idoneidad de los medios y recursos asignados. 
- El entrenamiento de todo el personal en la respuesta frente a una emergencia. 
- Y las condiciones del edificio para conseguir una evacuación ordenada y sin riesgo para sus ocupantes, y sin deterioro del edificio o mobiliario. 

Artículo elaborado por: Zuriñe Álvarez

1 comentario :

  1. Creo que no les damos la importancia que tienen a estos temas hasta que sucede algo. La semana pasada en El País, había una interesante entrevista al alcalde de Lorca (Francisco Jódar), en la que entre otras cosas decía esto: "La gente murió porque no había una conciencia exacta de lo que había que hacer en situaciones de emergencia. No fue porque se hundieron edificios, fue porque los vecinos salieron a la calle despavoridos y les cayeron trozos de fachadas que no estaban bien sujetos. Una de las primeras enseñanzas es que, en lugares con peligro sísmico como es Lorca, las decoraciones de las fachadas tienen que estar perfectamente sujetas, sin riesgo de que se caigan y la gente tiene que saber lo que tiene que hacer cuando se produce un movimiento sísmico, no dejarse llevar por el pánico." Francisco Jódar (Alcalde de Lorca)
    Os dejo la URL de la noticia completa: http://politica.elpais.com/politica/2012/05/10/actualidad/1336640633_645312.html

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