martes, 18 de octubre de 2016

“Lo más peligroso es no declarar la mercancía”



Existen nueve clases de mercancías peligrosas y en nuestro país se transportan todas ellas: desde explosivos y gases, hasta corrosivos. Todas estas suponen un 15% del total de las mercancías que viajan por tierra, mar y aire. Y aunque la normativa es “suficiente, práctica y está bien clara, la época en la que vivimos hoy en día dificulta su cumplimiento.”


Entrevistamos a Gregorio Alarcón,  Responsable de Dangerous Goods Packaging, empresa especializada en el campo del transporte de mercancías peligrosas.

- ¿Se transporta mucho material realmente peligroso cada día?
- Depende de la vía. En general podemos decir que todos los materiales tienen sus riesgo, pero algunos de estos materiales en un medio de transporte son mucho más peligrosas que en otro. El problema radica en la cantidad de material que se está transportando y en la cantidad que se envía por envase: no es lo mismo un camión o un trailer con treinta mil litros de perfume, que treinta mil litros de gasolina. La cuestión es que el perfume se transporta en pequeños frascos y la gasolina en cisternas, por lo que si hubiera un accidente con este último, se derramaría miles de litros de este material peligroso.

- En general, lo transportistas ¿cumplen con la normativa? ¿Se vigila para que se cumpla la normativa?
- Creo que existe un problema con quienes controlan la normativa de carretera que es, en mi opinión, la menos vigilada.  La cuestión es que no son los que controlan los que determinan si una cosa está bien o mal, son los correspondientes Departamentos de Transporte de las Comunidades Autónomas quienes marcan esta normativa.

- Por lo que me dices, parece un tema con controversia.
- La cuestión es que si en un polígono de empresas químicas te encuentras la Guardia Civil haciendo un control, o la Policía Municipal si es un pueblo, creo que eso es ir a por ellos y no un control normal. Te pueden decir que te falta un papel para sancionar y ese papel se convierte en algo más importante que incluso si estás transportando correctamente o no las mercancías. Pero lo dicho, esto sucede sobre todo en los transportes por carretera. En vía aérea, el control es tan exhaustivo que no existen este tipo de problemas. Las compañías aéreas  son grandes y no buscan el sancionar por sancionar, sino que persiguen la seguridad, porque si en algún momento tienen un accidente, esa compañía aérea desaparece.

- ¿Son las compañías aéreas muy estrictas?
- Lo son para que se cumpla la normativa. Si cumples la normativa no hay ningún problema. Todo va bien.

- En tu opinión, ¿qué es lo más peligroso?
- Lo más peligrosos es no declarar la mercancía.

- ¿La gente lo hace?
- Por supuesto que la gente lo hace. Puedes llevar una mercancía peligrosa, no declararla y entonces es cuando surgen los peligros. Porque en caso de accidente las actuaciones no son las mismas para cada material o mercancía y, si desconoces de su existencia, no puedes estar preparado para ello. Los grandes incidentes surgen cuando no se declaran las mercancías peligrosas.

- Si fuéramos conscientes de todas las mercancías peligrosas que se mueven al día, ¿nos llevaríamos las manos a la cabeza? ¿O no hay porqué preocuparse?
- Creo que en general  existe un  problema de concienciación porque yo puedo ver un etiquetado o una rotulación y puede que no la entienda, porque nadie me lo ha explicado. Esto es algo que debería darse en la escuela, para reconocer el etiquetado de las mercancías peligrosas y para entender la magnitud del peligro. Hay gente que viendo una etiqueta no sabe distinguir si lo que lleva es un gas o un líquido inflamable y las actuaciones en un caso y otro son muy diferentes porque uno no se ve mientras que el otro sí.  En nuestra casa día a día tenemos unos pictogramas de consumo de cualquier envase: ya sea amoniaco o ya sea un limpiador de vitro-cerámica, viene correctamente indicado el peligro que tiene. Y si no se conoce, puede dar igual que tenga una llama o que sea corrosivo porque no se entiende. Creo que no sabemos la magnitud del riesgo la mayoría de las veces.  Y lo mismo cuando hablamos del transporte de mercancías peligrosas, deberíamos poder reconocer mediante el pictograma  las mercancías como los medios que lo transportan.

- Llevas más de cuarenta años en esta profesión que podría considerarse nueva, ¿qué es lo que más te preocupa?
- Si hay algo que me quita el sueño es el problema que hay con los agentes de carga. Hoy en día como seguimos de “vacas flacas” se dedican a dar tarifas muy altas sin saber que el precio de esas tarifas puede superar el precio de la mercancía.

- ¿Eso puede provocar cierta piratería?
- Por supuesto. Hay gente que sí puede evitar cumplir lo que marca la normativa, pues eso que se ahorran. Es la época en la que estamos: hay que sacar dinero de donde sea.

- En cuanto a la prevención de riesgos laborales y accidentes, ¿cómo se trabaja?
- En vía aérea no hay muchos accidentes porque el riesgo se crea cuando se producen  accidentes con grandes cantidades. En el transporte vía aérea es muy difícil que esto suceda porque son cantidades muy pequeñas en cada embalaje. Aunque el avión vaya lleno de cajas con estas mercancías en pequeñas cantidades, la cuestión es que en caso de ruptura se derramen  las mínimas unidades posibles.

- Supongo que este peligro se incrementa en los vuelos con pasajeros.
- En cuanto a seguridad, incluso podría decir que un avión de pasajeros es más seguro que uno de carga, por todas las exigencias que se requieren. Pero en realidad, el problema radica en que en los vuelos con pasajeros el seguro de las mercancías es muy elevado y como suele pasar en muchos ámbitos, incluso sobrepasa el valor del producto, por lo que no se utiliza mucho o lo que es peor, no se declara.

- A parte de ser empresa, también dais formación, ¿qué es lo que más llama la atención a vuestros alumnos?
- Sin duda los accidentes es lo que más preocupa. Solemos poner vídeos de accidentes de posibles casos, como por ejemplo, las baterías de litio: algo que todo el mundo llevamos cuando viajamos o en nuestro día a día. Como ha habido accidentes con estas baterías, les ponemos vídeos para que vean que son casos reales y factibles, y claro, preocupar les preocupa.

 Artículo elaborado por: Zuriñe Álvarez

2 comentarios :

  1. Buenos días, según el ADR son 13 clases.

    Un saludo.

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  2. Entendemos, salvo error, que nueve son las consideradas clases genéricas, y que algunas de ellas se subdividen.

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