martes, 28 de febrero de 2017

Entrevista a Alberto Alonso Martín, Director General de Osalan, Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales

“Nadie va al trabajo a morir”
“Una sociedad concienciada es una sociedad que no aguanta ni una víctima más. Así que al hablar de datos, no sirve decir que hay dos fallecimientos laborales menos que el año pasado. La cuestión es que no podemos permitir ni uno más”

Así de tajante se muestra Alberto Alonso Martín, el nuevo Director General de Osalan, Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales.

- En tu carta de presentación nos hablas de tu pasado en el mundo sindical, ¿qué punto de vista aporta esta trayectoria a Osalan?
- La verdad es que sí, que vengo del mundo sindical y decidí ponerlo. He sido una persona bastante pública y conocida y ocultarlo iba a ser difícil. Así que, respondiendo a tu pregunta, creo que lo que puedo aportar es una conciencia o, por lo menos, venir ya concienciado de casa. 

Cuando llegué empecé diciendo equivocadamente que había estado al otro lado de la barrera. Ese discurso lo he desechado enseguida porque me di cuenta de que los dos son el mismo lado de la barrera. En resumen, venir del mundo sindical te da el bagaje de haber levantado de una prensa de 3000 toneladas para sacar a un compañero aplastado de debajo, cuatro meses antes de coger este puesto. Entonces, te da el bagaje y la concienciación de que estas cosas pasan y que pasan muy a menudo. No digo que el resto de la ciudadanía no lo sepa, que sí que lo sabe, porque la prensa es muy incidente en estos temas, pero quizás el que viene del mundo sindical conoce los nombres y los apellidos y conoce a las personas y eso te da una sensibilidad especial. Has vivido ese ‘estar al pie de la máquina’ y yo creo que en estos puestos meter a gente que está en contacto tan directo con el trabajador, le da un plus especial.

- ¿Cuáles son las líneas estratégicas principales que vas a desarrollar en esta nueva fase?
- No me gusta la idea de nueva fase, porque digamos que Osalan es como un portaaviones que trabaja sin paradas. Es un organismo con un gran prestigio y esto también lo sé por los diez años de sindicalista. Osalan ha conseguido que los inspectores de trabajo esperen a que llegue el técnico de Osalan; ha conseguido que muchos jueces antes de dictar sentencia sobre temas de siniestralidad, espere a nuestro informe porque se sienten seguros ante la opinión de nuestros técnicos.

Yo creo que sería un error por mi parte el pensar que habría que dar un giro importante. Yo creo que Osalan lleva muchos años manteniendo una trayectoria fija, calando poco a poco como si de una lluvia fina se tratase.

- ¿Y cuál va a ser el reto personal?
- Quizás dándole la vuelta y dándole un punto de vista más humilde, me planteo lo siguiente: “qué puedo aportar yo”. Así que, uno de los retos que me puedo plantear por mi forma de ser es intentar socializar Osalan. Un lema que se me ocurrió nada más coger el cargo y que sigo manteniendo es el de “ Osalan a la calle”. Hacemos unas cosas que yo me quedo alucinado, como por ejemplo: una guía de pesca de la Cornisa Cantábrica con un gran nivel técnico. ¿Pero crees que los arrantzales lo conocen o lo tienen en sus manos? Estamos creando un conocimiento muy útil, pero nos falta darlo a conocer. Cuando me nombraron director en mi pueblo, que es Oñati, me decían: “Enhorabuena, pero eso de Osalan, ¿qué es?”. Creo que es un reto absolutamente necesario. No sé muy bien cómo hacerlo todavía, pero en esto estamos.

- ¿Qué aspecto es el que más preocupación requiere o el que necesita más trabajo?
- La imagen de Osalan es lo que más preocupa. El portaaviones funciona fenomenal, pero muchas veces el empresario cree que Osalan es la policía, que viene a investigar el accidente para poner una sanción. El trabajador quizás si tiene una conciencia más clara de lo que es Osalan aunque la confunden porque se cree también que es la mano ejecutora, cuando nosotros no hacemos una inspección de trabajo. Por otro lado, y aunque me fastidia, pienso que la ciudadanía asocia a Osalan con “ese tío que sale cada vez que fallece un trabajador”. Sí, somos eso, pero también mucho más.

- ¿Sigue existiendo esa cultura de ocultar o maquillar los accidentes por parte de los empresarios?
- Existe, pero cada vez menos. Esto es otra de las cosas que me preocupa. Muchas veces algunos  empresarios intenta maquillar el accidente para evitar que Osalan llegue, cuando nosotros lo único que queremos es ayudar a que esto no ocurra. Ocultarnos o camuflar los accidente es lo peor que puede hacer un empresario, porque nosotros somos el organismo que se pregunta qué hay que hacer para que no vuelva a ocurrir. Nosotros no vamos a sancionar o multar, nosotros nos vamos a preocupar.


- ¿Cómo ves la evolución social en los últimos años?
- Ha habido una evolución social en cuanto a que la sociedad tiene una mayor sensibilidad,  una tolerancia “0” ante otros temas como puede ser la violencia de género. Sin embargo, cuando hablamos de trabajo, todavía pensamos “te puede pasar” o “estas cosas pasan”. Pero la verdad es que nadie va al trabajo a morir. Así que, tenemos que pasar a una sociedad donde no solamente seamos hipersensibles al tema, sino que seamos activos en su condena. Que cada vez que veamos una falta de prevención denunciemos la situación.

- Hace no mucho se publicaron las cifras de accidentalidad laboral en el País Vasco. ¿Qué valoración merecen estos datos?
- Uno es mucho y a partir de ahí todo es demasiado. Si los trabajadores y la sociedad exigieran esa seguridad, las empresas empezarían a ver la necesidad de invertir en ello.

- ¿Por qué siguen existiendo tantos accidentes?
- Es muy complejo el mundo de la siniestralidad. Es difícil determinar cuáles son las causas. Pero hay una cosa que es evidente: según va creciendo la actividad económica, hay un índice de medición que es el de ‘la hora trabajada’. A mayor número de horas trabajadas, estadísticamente hay más posibilidades de que haya un siniestro. Eso está claro. 

Por otro lado, casi más de la mitad de los accidentes ocurren los primeros dos meses de trabajo y el 40% de los contratos que se firman en Euskadi duran menos de un mes. De esta manera, tienes a mucha gente que está en su primer o segundo mes de trabajo, una franja donde estadísticamente existe una mayor posibilidad de sufrir un accidente. El tipo de contratación actual, esa precariedad que hay muchas veces en el trabajo, tampoco ayuda. Y eso sin entrar a hablar de la subcontratación en las empresas de servicios, donde eso ya es otro mundo que también agrava más esta situación.

- Otros aspectos, como los riesgos psicosociales, no salen en los titulares y, sin embargo, están más que presenten en el día a día de muchos trabajadores.
- Los riesgos psicosociales son muy importantes, pero son muy difíciles de medir. El problema es que al igual que otras disciplinas de la prevención vienen bien consolidadas, los riesgos psicosociales es algo que nos hemos dado cuenta relativamente tarde de su existencia. Además de ser una posible causa de accidentalidad por sí mismo, también pueden ser una agravante de siniestralidad. Es un tema que en las condiciones laborales actuales tiene mucho peso y aunque es más difícil de detectar, Osalan también lo tiene en cuenta.

- Dentro de 4 años, ¿qué titular le gustaría leer?
- Que Osalan sea noticia no por la siniestralidad, que sea noticia por las jornadas que realiza, por sus publicaciones técnicas o por sus trabajos dentro de la salud laboral. Porque eso querrá decir que algo habremos hecho. Si cuando me vaya de aquí, los medios hablaran de las cosas que hacemos, es que algo habremos cambiado.

Artículo elaborado por: Zuriñe Álvarez


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