martes, 12 de junio de 2012

Cancer, tratamiento y trabajo.

Javier Cortés Castán - SESLAP 2012

“Cada vez hay más cáncer, cada vez se cura más, y por tanto cada vez hay más supervivientes”.

El cáncer es una de las principales causas de muerte del Siglo XXI, pero cada vez hay más supervivientes gracias al esfuerzo y trabajo de expertos en oncología. Javier Cortés Castán, especialista del Instituto Oncológico Baselga y del servicio de oncología del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona, es uno de estos expertos, y hemos tenido la oportunidad de estar con él para que nos cuente la relación existente entre el mundo laboral y esta enfermedad, así como las consecuencias que sufren los “supervivientes” en su ámbito profesional.

¿Qué relación existe entre el Cáncer y la actividad laboral?

“No está establecido que exista una relación entre actividad laboral y cáncer, pero sí que hay algunas actividades que se asocian con la enfermedad. Se dice que las mujeres que trabajan de noche, como las azafatas, tienen más riesgo a contraer cáncer de mama, o las personas que trabajan en la industria relacionada con el carbón pueden tener tumores. También se habla de algún tipo de material en el caso de pintores, del polvo de la madera en los astilleros o incluso del estrés, pero todo está bastante discutido, no hay una clara asociación con la actividad laboral y el cáncer salvo en el caso del amianto.”

Así, el experto en oncología reconoce que las personas que han trabajado con amianto sí que tienen relación con un tipo de cáncer denominado Mesotelioma de Pleura, de la misma forma que algunas industrias muy concretas pueden relacionarse con el cáncer de pulmón. El amianto es un grupo de minerales en forma de fibras diminutas, que ha sido utilizado durante años en diferentes sectores como la construcción, la industria, el sector automovilístico, la petroquímica, la naval etc. Aunque la producción de materiales con amianto está prohibida en España desde el año 2002, el cáncer por asbesto aparece al cabo de los años de su exposición, por lo que aún siguen existiendo casos en nuestro país.

¿Como se pueden prevenir estos riesgos?
“Hay que utilizar las máximas medidas de protección posibles y evitar la exposición prolongada a esos agentes que pueden ser cancerígenos. Para ello, hay que evitar respirar los productos, con el uso de mascarillas, y evitar el contacto con el uso de guantes”.

Asimismo, Javier asegura que actualmente, en el caso que se utilicen las medidas de prevención necesarias, los factores de riesgo a lo que se exponen las personas que trabajan con este tipo de agentes serán mínimos.

Ya que no hay una relación clara entre el cáncer y la actividad laboral, ¿Cree que se debería investigar más sobre ello?
“Se debería investigar más sobre esto, aunque es un tema complicado, tenemos que evitar todos aquellos elementos que puedan producir cáncer, se tienen que hacer estudios perfectamente diseñados y en caso que se pueda realizar esta asociación, adecuar las medidas preventivas necesarias, que casi siempre vienen o por vía respiratoria o táctil.”

Por otro lado, una vez que los pacientes son tratados y consiguen superar la enfermedad, las personas sufren un cambio en sus vidas que les puede afectar gravemente en sus ámbitos personales y profesionales.

¿Cómo es la vida laboral después de un tratamiento de cáncer?
“Los efectos secundarios de haber superado esta enfermedad, puede impactar en el trabajo, bien porque tenga que disminuir su actividad, o porque no pueda realizarlo. Las repercusiones del tratamiento dependen del tipo de cáncer, de la edad, de la persona, del apoyo social, del tipo de trabajo que realiza etc. Por esto, es muy difícil establecer unas ideas comunes en los pacientes. Aún así, en líneas generales, las repercusiones del tratamiento dependen de estos factores y sólo las consecuencias del tratamiento en términos de aceptación psicológica o física, son las únicas que puede determinar si un paciente puede o no seguir trabajando. Es decir, tener cáncer no implica dejar un trabajo, dependerá de los síntomas del paciente y de las secuelas que pueda dejar.”

¿Cómo afecta psicológicamente un tratamiento de cáncer?
“Un 38% de pacientes con cáncer desarrollan cuadros de depresión. Algo que puede afectar a la situación laboral. Los pacientes deben ser seguidos, y deben ser tratados, y a veces no nos damos cuenta que esos pacientes nunca van a ser iguales. Muchas personas cuando terminan el tratamiento se encuentran desprotegidos y preguntan ¿y ahora que va a pasar? Por eso hay que llevarles un seguimiento físico pero sobre todo psicológico, ya que un paciente puede estar pasándolo mal aunque físicamente esté perfecto. Asimismo, hay una asociación clarísima entre la depresión y la mortalidad, un ejemplo es que las pacientes de cáncer de mama que se les hace intervención psiquiátrica viven mas. Por eso en los grupos de oncología hay cada vez más psicólogos trabajando con nosotros”.

¿Existe alguna forma de prevenir el cáncer?
“Es difícil saber si hay alguna forma de prevenir el cáncer, pero si se puede actuar precozmente en algunos casos. Para el cáncer de mama, el diagnóstico precoz se puede realizar a través de la mamografía, en el caso del Melanoma ir al dermatólogo frecuentemente, y en el cáncer de cérvix la citología vaginal y la vacunación en niñas. Por tanto, para algunos cánceres específicos sí se puede prevenir, pero en cuanto a otros de momento no se puede.”

Artículo elaborado por Laura Alvarellos.

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