martes, 6 de septiembre de 2016

Formación con simuladores para una conducción más segura.



Más de 800 personas fallecen al año en accidentes de tráfico que ocurren en horario laboral según datos de la DGT.

Los últimos avances en tecnología y simulación virtual se ponen al servicio de la seguridad vial para luchar contra el aumento de la siniestralidad. 

Cada vez más organizaciones optan por el uso de simuladores para la formación y como actividad de concienciación. Gran parte de los accidentes de tráfico se producen en horario de trabajo y causan elevados costes sociales y económicos al trabajador, a la empresa y, en general, a toda la sociedad.


En torno al 11% de los accidentes laborales son accidentes de tráfico (54.000 aproximadamente). De los que el 70% son in itínere y un 30% en misión, según el último informe disponible de accidentes laborales de tráfico, elaborado con datos de 2014 por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT). 

Tras la adhesión a la Carta Europea de Seguridad Vial, Grupo OTP comienza una campaña contra la siniestralidad laboral vial. Esta iniciativa va acompañada de una Encuesta Sobre Hábitos en la Conducción la cual permite “conocer los principales factores de riesgo y centrar el foco todavía más en ellos” explica Raúl Chilet, director técnico de grupo OTP y coordinador del revolucionario proyecto de formación.  



La herramienta con la que trabajan son unos simuladores de última generación que permite practicar en situaciones en las que de otro modo sería imposible hacerlo, como la conducción en condiciones climatológicas adversas o en situaciones de tráfico denso. Muchas empresas utilizan estos simuladores en actividades de formación y concienciación. ¿Qué tipo de empresas o instituciones suelen realizar este tipo de formación?
Todo tipo de empresas, ya que hay que tener en cuenta que la gran siniestralidad deriva de los  accidentes en misión o en desplazamiento, es decir, durante la jornada de trabajo, pero también de los accidentes “in itínere” es decir yendo y viniendo al trabajo. Por tanto prácticamente en toda actividad laboral está  presente el riesgo de accidente de tráfico en mayor o menor medida. Evidentemente empresas donde su actividad principal consista en hacer desplazamientos en misión (mensajería, repartidores, comerciales) la incidencia será mayor, pero no por ello el resto de empresas quedan exentas del riesgo de accidente in itínere.

¿Cuántas horas de formación son precisas o recomendadas?
Siempre nos gusta conocer la realidad de la empresa o las características de los trabajos realizados para adaptar la duración y contenido, pero como estándar solemos recomendar 90 minutos de teoría y 60 de práctica mediante el simulador dependiendo del tamaño del grupo ya que no recomendamos que sea superior a 20 personas.

¿Se podría decir que es tan entretenido como un juego de consola o similar?
Efectivamente el simulador pretende a través de la gamificación o la utilización de mecánicas de juego en entornos no lúdicos, potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo, la fidelización y otros valores positivos comunes a todos los juegos. Se trata de una nueva y poderosa estrategia para influir y motivar a grupos de personas a través del juego.

¿Consideran que sería interesante incluir este tipo de formación para la obtención de los permisos de conducir?
Creemos que la formación práctica mediante simulador como paso intermedio entre la teoría y la práctica en circuito abierto, será una obligación en pocos años, como ya ocurre en otros países. La mejor manera para desarrollar las habilidades motoras que exige la conducción es practicándolas. Mejorar la precisión, velocidad y calidad de las destrezas, son los objetivos que el trabajador tiene que alcanzar repitiendo cada operación hasta llegar a ejecutarlas correctamente.

Gracias a estos simuladores se logra ofrecer un mayor abanico de posibilidades formativas más flexibles y adaptadas a las organizaciones permitiendo así llegar al máximo número de población laboral ya que es un dispositivo portable que se desplaza directamente a las instalaciones de la empresa. La concienciación se consigue al comprobar las consecuencias que pueden tener ciertas acciones imprudentes o no  adecuadas en determinadas situaciones como son el exceso de velocidad o la falta de distancia de seguridad.  

A pesar de llevar una conducción segura, siempre nos podemos encontrar con situaciones imprevistas como objetos en la carretera, eventos o averías mecánicas. Conocer la acción adecuada frente a ellas puede suponer la diferencia entre tener un accidente o no.


Articulo elaborado por Yolanda Ugarte

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